En el lugar fueron aseguradas varias evidencias, entre ellas el hacha que usaron para tumbar la puerta.
El Heraldo de Chihuahua
Cd Juárez, Chih.-Dos mujeres y un hombre, asiduos asistentes del Templo Adventista en el poblado de Barreales, en el Valle de Juárez, fueron asesinados adentro de su propia casa por desconocidos, quienes entraron derribando la puerta principal con un hacha. Un bebé de seis meses de vida fue recatado por vecinos horas después; a Briseyda Vela, de 19 años de edad, y María de Jesús González Gómez, de 40, les dieron disparos en la cabeza, mientras que el esposo de ésta, Omar Gómez Ávalos, de 30 años, quien se escondió en un armario para que no lo descubrieran, le dispararon en la cabeza, el rostro y el cuello. Los agresores huyeron.
Cerca de las 3:00 a.m. de la mañana del jueves llegaron tipos desconocidos hasta la casa de las víctimas, cita está en las calles Durango y Nayarit, del poblado en mención, perteneciente al municipio de Guadalupe, Distrito Bravos.
A punta de hachazos quebraron la puerta de madera, para ingresar y sorprender a los ahora muertos, disparándoles en la cabeza a las mujeres y al varón en las regiones antes citadas.
Las muertes violentas de estas personas despertaron de nueva cuenta el temor y la incertidumbre entre los habitantes de ese desolado lugar, quienes se asomaban a sus ventanas sin atinar a comentar en torno al suceso.
Sólo mencionaron que los muertos, matrimonio que de manera diaria asistían al templo del Séptimo Día, y además trabajaban en la alquiladora, eran muy amables y no se metían con nadie.
En tanto que la jovencita, al parecer, era esposa del hermano del varón asesinado, quien acababa de llegar de la Comarca Lagunera, dijeron.
Los acontecimientos fueron reportados hasta cerca de las 7:00 de la mañana, cuando los pobladores decidieron salir a percatarse de los mismos.
Fueron asegurados siete casquillos percutidos del calibre 7.62x39 mm, de los conocidos como armas largas.
De acuerdo al peritaje elaborado, la jovencita fue encontrada muerta con un disparo en la región occipital, del lado izquierdo, en una de las recámaras.
La otra fémina, a un lado de la cama en que dormía, igualmente con un disparo en la cabeza.
Por su parte, el hombre, estaba en posición fetal en el interior de un clóset, con proyectiles de armas de fuego en la cabeza, rostro y cuello.
En el lugar fueron aseguradas varias evidencias, entre ellas el hacha que usaron para tumbar la puerta.
Finalmente y tras varios minutos de permanecer recogiendo datos y evidencias por parte de peritos investigadores, los cuerpos fueron levantados por Semefo, cuyos empleados los llevaron a sus instalaciones en esta ciudad fronteriza para realizarles la necropsia de ley.
Cerca de las 3:00 a.m. de la mañana del jueves llegaron tipos desconocidos hasta la casa de las víctimas, cita está en las calles Durango y Nayarit, del poblado en mención, perteneciente al municipio de Guadalupe, Distrito Bravos.
A punta de hachazos quebraron la puerta de madera, para ingresar y sorprender a los ahora muertos, disparándoles en la cabeza a las mujeres y al varón en las regiones antes citadas.
Las muertes violentas de estas personas despertaron de nueva cuenta el temor y la incertidumbre entre los habitantes de ese desolado lugar, quienes se asomaban a sus ventanas sin atinar a comentar en torno al suceso.
Sólo mencionaron que los muertos, matrimonio que de manera diaria asistían al templo del Séptimo Día, y además trabajaban en la alquiladora, eran muy amables y no se metían con nadie.
En tanto que la jovencita, al parecer, era esposa del hermano del varón asesinado, quien acababa de llegar de la Comarca Lagunera, dijeron.
Los acontecimientos fueron reportados hasta cerca de las 7:00 de la mañana, cuando los pobladores decidieron salir a percatarse de los mismos.
Fueron asegurados siete casquillos percutidos del calibre 7.62x39 mm, de los conocidos como armas largas.
De acuerdo al peritaje elaborado, la jovencita fue encontrada muerta con un disparo en la región occipital, del lado izquierdo, en una de las recámaras.
La otra fémina, a un lado de la cama en que dormía, igualmente con un disparo en la cabeza.
Por su parte, el hombre, estaba en posición fetal en el interior de un clóset, con proyectiles de armas de fuego en la cabeza, rostro y cuello.
En el lugar fueron aseguradas varias evidencias, entre ellas el hacha que usaron para tumbar la puerta.
Finalmente y tras varios minutos de permanecer recogiendo datos y evidencias por parte de peritos investigadores, los cuerpos fueron levantados por Semefo, cuyos empleados los llevaron a sus instalaciones en esta ciudad fronteriza para realizarles la necropsia de ley.
16:59
CONSEJERO
Referencias: 

1 comentarios:
hoo! que cruel, aun como hijos de Dios no estamos exentos de de pasar por estas cosas, pero aun Satanás haga miles de cosas nuestra confianza esta en las manos de Dios y tenemos la esperanza de que al sonar de las trompetas los muertos en Cristo resucitaran primero......
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